Si quiere perder peso, cambie su forma de pensar
La obesidad es un desafío continuo para la sa- lud pública en los Estados Unidos. De hecho, más de un tercio de todos los adultos esta- dounidenses califican como obesos. Las afec- ciones médicas relacionadas, incluyen diabe- tes tipo 2, presión arterial alta, enfermedades del corazón y algunos tipos de cáncer.
Afortunadamente, la obesidad se puede prevenir, en la mayoría de los casos, pero para perder peso, debe cambiar su forma de pensar sobre la comida y el ejercicio, así como tener autodisciplina y motivación.
Tres estrategias para ayudarle a perder peso
- No juzgue los resultados basados en la apariencia.
Cuando cambia sus hábitos alimenticios y comienza a hacer ejercicio, su salud mejora cons- tantemente, incluso si su peso continúa fluctuando. Cuando vi- site al médico, compare su pre- sión arterial, frecuencia cardíaca y resultados de laboratorio con los anteriores, es casi seguro que esos números mejorarán.
- Haga las paces con los alimentos que sabe que debes evitar.
Si es honesto con usted mismo, sabe que prohibir todos los alimentos que le encantan no funcionará. En su lugar, permítase una indulgencia ocasional y asegúrese de no exagerar.
- Comprenda cómo funcionan el ejercicio y las calorías.
Mucha gente piensa que las calorías miden cuánto nos engor- dan los alimentos, pero una caloría es una medida de energía calórica. Cuando una etiqueta dice que un alimento tiene 100 calorías, signifi- ca que su cuerpo tiene que generar 100 calorías de energía para evitar que eventualmente se convierta en grasa corporal.
Intente estas estrategias y verá que va a estar más motivado para salir a caminar diariamente y tendrá más fuerza de voluntad, para resistir la tentación de los alimentos ricos en calorías.
Por Dr. Andre Teixeira, F.A.S.M.B.S.
Cirugía Bariátrica

La Menopausia – Lo que necesitas saber
En la vida de la mujer, existe una va- riedad de cambios hormonales, que empiezan en la pubertad y termi- nan al llegar la menopausia. Sucede cuando los ovarios dejan de producir estróge- nos y se define por la ausencia de la menstrua- ción durante 12 meses.
Normalmente ocurre entre los 40 y 52 años de edad, sin embargo, puede suceder a los 30 debido a enfermedades, factores genéticos o si tiene una histerectomía completa.
Los síntomas
Empiezan meses antes de la menopausia (peri menopausia). Se trata de periodos irregu- lares, resequedad vaginal, calores, irritabilidad, ansiedad, sudores en las noches, aumento de peso, piel reseca.
Las complicaciones
Aumentan los riesgos de un ataque cardia- co, incontinencia urinaria, resequedad vaginal y osteoporosis.
Tratamientos
Aun cuando han sido muy controver- sial, su principal tratamiento son los estró- genos, los cuales vienen en varias presen- taciones: pastillas, cremas y parches.
El estrógeno ayuda a combatir todos los síntomas, pero también aumentan el riesgo de cáncer de seno, de útero y de formar coágulos de sangre.
Por otro lado, la progesterona, ayuda a disminuir las posibilidades de un cáncer uterino, por lo que, en muchos casos, se recomienda tomar las dos (estrógenos y progesterona). Es muy importante que la mujer se realice una mamografía antes de comenzar a consumir hormonas.
Para ayudar a contrarrestar los sínto- mas, existen también los suplementos na- turales, pero se debe consultar al médico antes de utilizarlos, pues no son recomen-dables para todas las mujeres.
Para mantener los huesos sanos es bueno hacer ejercicio y tomar vitamina D con calcio.
Mi mejor consejo es una vida sana, con una dieta saludable y ejercicio varias veces a la semana.
Por Dra. Magdalena Beltré
Medicina Interna

Los beneficios de la lactancia
Por Denise Serafín, MD
Pediatrician
Windemere Pediatrics Tel. 407.297.0080
LA LLEGADA DE UN BEBÉ ES UNO DE LOS EVENTOS MÁS ESPECIALES EN LA VIDA.
HAY QUE TOMAR MUCHAS DECISIONES, Y UNA DE LAS MÁS IMPORTANTES, ES CÓMO ALIMENTARLO
La lactancia ofrece grandes beneficios, no solo al bebé sino a la madre. La leche ma- terna, brinda las calorías, proteínas, azú- cares, grasas y agua que el recién nacido requiere; y aún cuando la fórmula contiene el mis- mo valor nutricional, carece de algunas sustancias químicas únicas en la leche materna.
Además del fuerte enlace físico y emocional que proviene del acto de amamantar, estudios cien- tíficos comprueban los beneficios fisiológicos en la pareja lactante.
Beneficios por partida doble
Para el sistema inmunológico del beblé es ideal la leche materna, pues contiene anticuerpos (sustancias que ayudan a combatir microbios), fac- tores inmunológicos, glóbulos blancos y enzimas, que brindan protección al infante cuando su siste- ma itodavía está inmaduro, protegiéndolo contra enfermedades. Por ejemplo, disminuye la posibi- lidad de contraer infecciones del oído, vómitos, diarrea, pulmonía, infección de las vías urinarias o determinados tipos de meningitis.
La leche materna también contiene prebio- ticos, sustancias que estimulan el crecimiento de bacterias saludables en el tracto intestinal, evi- tando las infecciones intestinales por microbios dañinos.
Las investigaciones científicas sugieren que la lactancia puede protegerlo contra la obesidad, diabetes, SIDS (Sudden Infant Death Syndrome), asma, eczema, enfermedades alérgicas, colitis, y algunos tipos de cancer.
En cuanto a la madre, la liberación de ciertas hormonas, como la oxitocina y prolactina durante el acto de amantar, estimulan la contracción del utero, ayudando a reducirlo a su tamaño original. Estas sustancias promueven un estado de paz, calma, y aumentan el enlace emocional entre la pareja lactante.
La lactancia también ayuda a quemar calorías, permitiéndole bajar de peso naturalmente, atrasa el reinicio de la menstruación y reduce el riesgo de cancer de ovario y de seno.
No olvide que aun cuando se trata de un pro- ceso natural, a veces puede tomar tiempo y varios intentos. Si presenta dificultades, consulte con su pediatra o especialista.
(Breastfeeding Your Baby, Copyright 2005 American Aca- demy of Pediatrics, Updated 8/2012).
Alimentación ideal para la mujer – Desde el desarrollo hasta el envejecimiento
Por Adamar González, MD
Creadora del Programa de Salud y Nutrición de Health Revolutions MD.
Durante el transcurso de la vida, las mujeres atravesamos varios ciclos metabólicos, fundamentales para el desarrollo de las funciones más im- portantes de nuestro cuerpo. La alimentación juega un papel crucial en cada etapa, evitando condiciones degenerativas y envejecimiento prematuro.
Desde muy pequeñas, sabemos que somos diferentes, y por consiguiente debemos alimen- tarnos distinto. Nuestra prioridad es desarrollar esos órganos vitales y reproductores esenciales para el predominio de la naturaleza humana.
Cuando niñas
Debemos ingerir alimentos ricos en proteí- nas de buena calidad, minerales como el calcio y vitaminas que contribuyan con el desarrollo del cerebro, huesos, sistema reproductor y sistema cardiovascular.
Las proteínas ayudan a la disposición de los aminoácidos esenciales para el cerebro, durante el aprendizaje y asociación de su nuevo entorno de vida, así mismo las grasas saludables, inclu- yendo el Omega 3 son indispensables en esa función mental inicial.
Es importante consumir una buena fuente de vitaminas y minerales en frutas, vegetales y productos lácteos de origen orgánico, libres de fungicidas y pesticidas, al igual que carnes sin antibióticos y hormonas añadidas, ya que pueden causar desbalances hormonales signi- ficativos.
La fuente de carbohidratos es esencial para suministrar la energía que se requiere, y debe ser consumida en alimentos altos en fibras que ayude al desarrollo de un buen sistema digesti- vo, evitando problemas como constipación tem- prana y gastritis.
Se debe evita cualquier producto procesado y altos en azucares, esta fuente de alimentación se traduce en el desarrollo de una obesidad infantil con consecuencias devastadoras para las próximas etapas, que incluyen problemas car- diovasculares, síndrome metabólico y diabetes juvenil.
En la Adolescencia
Esta es una de las etapas hormonales más importantes de nuestra vida y se puede ver afectada si la alimentación no fue la correcta durante la niñez. Las niñas con altos niveles hor- monales suelen tener problemas de menstrua- ción temprana, afectando su ciclo reprodutivo. La obesidad presenta también retardación del ciclo y quistes poliquísticos.
Se debe tener una alimentación que pro- mueva la formación de hormonas saludables, así que, debe basarse en proteínas animales, ve- getales y grasas saludables. Estos se encuentras en carnes magras, pescado y legumbres. Incluir alimentos altos en vitaminas como hierro, mi- nerales y nutrientes para el desarrollo y función de las principales características sexuales fe- meninas. Se recomienda seguir el consumo de frutas y vegetales durante las tres comidas e hi- dratarse constantemente. Una clave importante es la incorporación del ejercicio rutinario, para el óptimo desarrollo de los huesos y músculos, y así prevenir condiciones como osteoporosis temprana e inflamatorias como osteoartritis.
De los 20 a los 40
En esta etapa, nuestro cuerpo está en su me- jor estado para la reproducción. Sin embargo, el trabajo y la familia se convierten en una parte esencial, dejando de lado por completo nuestras prioridades. Cuidamos a todos y no encontra- mos el tiempo para velar por nuestra salud. El estrés y el ritmo de vida pueden causar altera- ciones en nuestra menstruación y hormonas, y comenzar a experimentar problemas en los ór- ganos reproductores como fibromas uterinos. Se pueden alterar nuestros estados emocionales con ansiedad y hasta depresión.
Es importante la incorporación de grasas saludables ricas en omega 3 para el desarrollo de buenos neurotransmisores en el cerebro y la producción de hormonas significativas para la reproducción. Los aminoácidos como el triptó- fano, serotonina y dopamina son transportado- res de señales en nuestro cerebro, que nos ayu- dan a mantener un balance químico de nuestros pensamientos y un sentido de propósito. Se recomienda el salmón salvaje, tuna, aguacate, almendras y carnes magras. También la incorpo- ración de carbohidratos y fibras de alta calidad como cereales integrales que incluyan quinoa y chía para los requerimientos calóricos durante el embarazo, así como las vitaminas, hierro y el ácido fólico para evitar defectos congénitos du- rante el embarazo.
Después de los 50
Comenzamos a ver muchas de las compli- caciones de unos estados de vida y alimenticios alterados durante el transcurro de nuestra vida. Sin embargo, aún se pueden incorporar cambios.
Esta etapa presenta una segunda parte hor- monal crucial en la vida de la mujer, la meno- pausia. Los requerimientos nutricionales suelen disminuir, pero se sigue recomendando grupos de alimentos de alta calidad como proteínas magras, carbohidratos complejos, frutas, ve- getales y muchas veces el uso de suplementos vitamínicos como Vitamina D y calcio para evi- tar la aparición de osteoporosis y problemas en los huesos. Así mismo, productos lácteos, fru- tas, vegetales y legumbres. Los alimentos que pueden incluir son leche, queso fresco bajo en grasa, arroz integral, huevos, carnes magras y pescado.
En nuestro programa de salud y transforma- ción de Health Revolutions MD podrá conocer el grupo de alimentos que le ayudan a mejorar su salud de acuerdo a tu estilo de vida.
Si desea más información llame al 321.310.6648 o envíe un email a Healthrevolutionsmd@gmail.com. o visite www. Healthrevolutionsmd.com ó www.my.doterra.com/adamarmd
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